– En un solemne y emotivo acto presidido por el obispo, la institución de San Julián entregó a título póstumo su medalla de oro al inolvidable cofrade.

– Su vida y obra contribuyeron decisivamente a la grandeza y autenticidad de la Semana Santa de Málaga durante las últimas décadas.

Aspecto de la Iglesia de San Julián con algunas de la representaciones asistentes, ante la presencia del Stmo. Cristo Resucitado en una de sus capillas laterales.

MÁLAGA, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2017.- Con la singularidad de ser un acontecimiento histórico y excepcional, el pasado martes 12 de septiembre tuvo lugar en la Iglesia de San Julián, sede canónica de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, la póstuma entrega de la medalla de oro de la institución al cofrade Jesús A. Castellanos Guerrero, fallecido hace cinco años en similar jornada.

Durante un emotivo y solemne acto que fue presidido por el obispo de la Diócesis, Jesús Catalá, así como por el delegado episcopal de Hermandades y Cofradías, Antonio Coronado, los cuales oficiaron con anterioridad una celebración eucarística para conmemorar la coincidente festividad de la cotitular del ente cofradiero, la Virgen Reina de los Cielos, el templo acogió una extraordinaria convocatoria de público. Entre los asistentes destacaban autoridades municipales locales (Gemma del Corral, concejala de Cultura; y Juan Cassá, portavoz del grupo Ciudadanos), la práctica totalidad de miembros de la Junta de Gobierno agrupacionista, varios expresidentes de la misma, representantes de diversas entidades religiosas, numerosos cofrades, familiares y amigos del homenajeado.

El obispo de la Diócesis, Jesús Catalá, junto al delegado episcopal de Hermandades y Cofradías, Antonio Coronado, digiriéndose a los fieles ante la Virgen Reina de los Cielos.

MONSEÑOR CATALÁ: “CASTELLANOS FUE UN APÓSTOL QUE DIOS NOS ENVIÓ”

Para la sobresaliente ocasión, el presbiterio de San Julián fue ornamentado de manera especial con un efímero altar que estuvo enaltecido por la Reina de los Cielos, destacando a sus pies la notable presencia de la media luna, símbolo concepcionista perteneciente al ajuar patrimonial de Nuestra Señora de los Dolores del Puente, imagen a la que tanto veneró el inolvidable perchelero.

Cabe resaltar que con anterioridad, durante la homilía ofrecida por el obispo en la misa, monseñor Catalá significó la figura de Jesús Castellanos expresando que “Dios le había encomendado a él una misión, al igual que todos tenemos la nuestra aquí. Jesús animó, proyectó, ilusionó, creó… Aunque seguro que vosotros podréis hablar más sobre las virtudes de este cofrade que vamos a homenajear y que en el fondo asumió una misión de la Iglesia. Para mí, Jesús Castellanos fue un apóstol que Cristo nos envió”.

Tras la eucaristía conmemorativa y la jura de cargos de cinco nuevos hermanos mayores como miembros del máximo órgano de gobierno de la Agrupación (David Ruiz por el Huerto, José M. Álvarez por Fusionadas, Laura Berrocal por la Sangre, Agustín Soler por Misericordia; y Manuel Torres por Descendimiento), se procedió a la ceremonia de entrega de la privilegiada distinción con la previa y pertinente lectura del acta del acuerdo de concesión en cuestión por parte de Salvador Pozo, secretario general de la decana institución cofrade.

Victoriano Castellanos, hermano de Jesús, durante su intervención de agradecimiento por el honor recibido.

AMOR Y ENTUSIASMO: DOS EXTRAS DE SU TRASCENDENTE LABOR

Una vez bendecida la medalla agrupacionista por el obispo, en medio de una gran y larga ovación, con el público puesto en pie, ésta fue entregada -junto con un libro de adhesiones-, por el presidente Pablo Atencia a Victoriano Castellanos, hermano del apreciado Jesús en representación de la familia.

En el discurso de agradecimiento, con gesto y voz emocionados, Victoriano significó que, además de sentirse orgulloso y honrado por la distinción recibida, “este acuerdo global viene suscitado por dos extras que Jesús ponía en su labor. Amor a lo que hacía y hacia quienes con él compartían su trabajo, y entusiasmo que contagiaba a los que estaban a su alrededor, ilusionándolos para conseguir un sueño común. Pienso que son estos añadidos los que convirtieron su trabajo en una labor trascendente”.

La original oratoria de Victoriano Castellanos puso vida a su hermano Jesús, tal y como si hubiera estado presente en el acto.

COMO SI JESÚS ESTUVIERA ENTRE NOSOTROS

Además, en un alarde de sentimiento y de conocimiento, Victoriano hizo en su intervención una singular oratoria sobre lo que su inolvidable hermano -de estar vivo- hubiera dicho allí ante el homenaje que estaba siendo objeto:

“Hermanos estoy muy orgulloso de recibir esta medalla, este regalo, en esta nuestra casa. Digna sede de nuestra Agrupación y joya de la ciudad de Málaga. Estoy orgulloso del engrandecimiento de nuestra Semana Santa en estos años. No sólo por el aumento del número de Cofradías, sino además por el crecimiento en seriedad, respeto y grandeza.

Orgulloso de ver salir nuestros tronos desde sus casas hermandad. De ver cómo la estación de penitencia en la Catedral es ya una seña de nuestra Semana Santa. Y estoy muy orgulloso al ver como nuestras hermandades son cada vez menos “solo” procesionistas y cada vez más se abren en su labor social y evangelizadora.

Creo que en este auge intervenimos muchos de los que hoy estamos aquí.

¿Qué teníamos en común, a parte de nuestro amor por la Semana Santa? Juventud. Éramos jóvenes e irrumpimos con fuerza. Cuestionando normas, lanzando ideas (unas buenas y otras, supongo, no tanto), trabajando junto con los hermanos que ya estaban y tomando pronto responsabilidades en nuestras cofradías.

Así fue y así debe ser.

Hermanos, sigamos ilusionando a la juventud malagueña. Que salir con una vela o sacando un trono sea timbre de orgullo para nuestros jóvenes. Hagamos que esos jóvenes nos den ideas, que cuestionen nuestras opiniones. Démosle responsabilidades y no me refiero a una alegoría del hombre de trono que ha de salir para que entre alguien nuevo. El varal de nuestra Semana Santa es suficientemente largo como para que puedan entrar todos los que quieran, sin que salga nadie. Y así, todos juntos, empujaremos nuestro ideal con ilusión. Aprovechemos nuestra experiencia y su empuje. Recordemos que es la juventud de hoy quien decidirá cómo será la Semana Santa del mañana. Recordemos que son las instituciones más tradicionales las que más sangre nueva necesitan para mantenerse”.      

La intervención de Victoriano Castellanos fue cerrada y agradecida nuevamente con el público asistente puesto en pie y en medio de largos aplausos.

Instantánea de la intervención de Pablo Atencia, presidente de la Agrupación de Cofradías.

UN MERITORIO Y JUSTO RECONOCIMIENTO

Por último tomó la palabra el presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, quien, recordando algunos párrafos del pregón oficial pronunciado en el año 2000 por Jesús Castellanos, dijo a priori encontrarse ante un meritorio y justo reconocimiento: “Estamos ante reconocimiento cargado de méritos y justicia porque estoy convencido que todos coincidimos en que Jesús ha sido uno de los cofrades que más ha influido para bien en la historia reciente de la Semana Santa de Málaga. A lo largo de toda su vida ha puesto su compromiso, conocimientos, capacidades, cualidades y amor al servicio de las cofradías y la Semana Santa de nuestra ciudad. Sin duda, gran parte de lo que somos, de lo que hemos crecido en la Semana Santa en general y en nuestras cofradías en particular, se lo debemos a Jesús Castellanos”

Se reproduce a continuación buena parte de la intervención ofrecida por el presidente agrupacionista:

“La vida de Jesús Castellanos nos reportó una inagotable fuente de sensibilidad, capacidad y entrega que aun hoy, cinco años después de su fallecimiento, su ejemplar y poliédrica figura sigue creciendo entre nosotros como manantial perpetuo de autenticidad.

Esa autenticidad ya se vio perfectamente reflejada en la elaborada ponencia que con motivo de la concesión de la Medalla de Oro de nuestra institución se presentó el 15 de junio pasado a la Asamblea General Ordinaria de la Agrupación y que se aprobó por unanimidad de los asistentes.

Fue, sin duda, un broche de oro que ponía fin a la iniciativa conjunta de las hermandades de Dolores del Puente y Rescate, y a la que de inmediato se adhirieron todas las cofradías agrupadas a propuesta de nuestra institución.

A partir de ahí se creó una comisión que comenzó a trabajar con ahínco en la elaboración del expediente de concesión. Comisión compuesta por el vicepresidente 1º, José Carlos Garín; el secretario general, Salvador Pozo; el fiscal, Carlos López; así como Rafael Recio y Antonio Jódar, como vocales en representación de las hermandades antes citadas. Además, con la comisión, se creó un grupo de trabajo que ha perfilado otra serie de actos e iniciativas paralelas que completan este reconocimiento. A todos ellos deseo expresar la felicitación de la Agrupación y la mía propia por la ilusión y esfuerzo que han puesto desde el principio (…).

(…) Se podrían decir hoy tantos sentires sobre Jesús que no habría tiempo ni espacio suficientes para glosar la grandeza de su vida y de su obra.

En este sentido, buena prueba de los afectos que genera su legado personal se testimonia en los casi doscientos escritos de adhesión que de manera espontánea se han ido recibiendo en nuestra secretaría y plasmando en la página web de la Agrupación, donde instituciones públicas, universitarias, culturales, profesionales, religiosas, sociales y particulares han hecho causa común en una exaltación colectiva sin precedentes en nuestra historia cofrade.  

Atencia expresó el sentir de la institución agrupacionista ante el reconocimiento que se otorgaba al recuerdo y obra de Jesús Castellanos.

“UN EXTRAORDINARIO SER HUMANO QUE SE ENTREGÓ AL BIEN DE TODOS”

Poco más puedo añadir en honor del hombre, cuyo nombre ya forma parte del callejero y del listado de museos de Málaga… Que fue un excelente profesor universitario durante más de tres décadas, promoviendo y dirigiendo además la Cátedra de Estudios Cofrades… Que fue fundador y alma de la Cofradía de los Dolores del Puente… Que se derramó en favor de cuantas cofradías pidieron su ayuda y colaboración… Que durante más de nueve años ejerció como vicepresidente de nuestra Agrupación, acometiendo labores que nunca podremos agradecer… Pero sobretodo nunca podremos olvidar los momentos que compartimos con él. Yo todavía recuerdo tantas experiencias vividas y aquellas Juntas de Gobierno que compartíamos, cargadas de complicidad, de experiencias inolvidables, de trabajo conjunto…

Nunca olvidaré su sentido del humor, su capacidad de transmitir conocimiento, su ayuda, su generosidad, su cariño… Sensaciones que estoy convencido que también experimentasteis todos los que estuvisteis cerca de él. En definitiva, Jesús Castellanos fue un extraordinario ser humano que se entregó por entero a los Malagueños y a su Ciudad. Y por supuesto a las cofradías y a la Iglesia.

Sirva pues esta Medalla de Oro para perpetuar y hacer aún más grande su recuerdo. Aunque nos hubiera gustado a todos habérsela entregado en vida, bien sabemos que Jesús no se ha ido. Sentimos su presencia contemplando el inmenso, generoso y modélico patrimonio de amor y de arte que nos dejó.

Para poner término a mis palabras, me remito nuevamente a su inolvidable pregón de la Semana Santa de aquel año 2000, echando mano de un fragmento que puede resumir el sello de su calidad como persona: 

“Que nadie se sienta fuera… Que todos cabemos en esta casa hermandad, que es muy grande… Que dentro de ella nos unimos todos, los creyentes y aquellos en los que aún humea la mecha encendida por la Fe… Que nadie se encuentre fuera porque la Semana Santa de Málaga tiene que ser una experiencia religiosa compartida en la que los cofrades ponemos en la calle a las Imágenes para que nuestra ciudad, viendo el dolor de Jesús, asuma sus limitaciones, cargue con su cruz y, mirando a los ojos de María, se alegre con esperanza al saberse redimida”.

Que Dios, el Cristo del Perdón y su Virgen de los Dolores del Puente tengan siempre en su gloria a Don Jesús Alberto Castellanos Guerrero”.

Igualmente, un emocionada y extensa aprobación de los asistentes cerró la intervención de Pablo Atencia, poniéndose término a la ceremonia de entrega de la medalla de oro agrupacionista.

 

Portada del documental proyectado con el título de “Jesús Castellanos: ayer, hoy y mañana”.

DOCUMENTAL Y ANTOLÓGICA EXPOSICIÓN ARTÍSTICA

Acto seguido, el público pasó al patio principal de San Julián, en donde se encontraba habilitada una gran pantalla para proyectar un documental titulado “Jesús Castellanos: ayer, hoy y mañana”. Presentado por José Carlos Garín, vice-pte. 1º de la Agrupación, y por la hermana mayor del Amor y Caridad, Mª Carmen Ledesma, el reportaje -de 20 minutos de duración- fue elaborado por un grupo de colaboradores de la comisión encargada de la concesión de la distinción, testimoniándose en el la figura humana y cofrade de Jesús Castellanos.

Formando parte de la conmemoración al efecto, cabe significar que entre los días 6 de octubre y 3 de diciembre próximo en San Julián, en el Museo de la Semana Santa de Málaga que lleva su nombre, estará abierta al público una exposición antológica artística bajo el título de “Jesús Castellanos: Historia, Arte y Devoción”. En ella, alrededor de un centenar de obras de bordados, orfebrería y talla (tronos, mantos, enseres, etc.), así como unos cuarenta diseños, todos ellos realizados por el excepcional cofrade, se exhibirán de manera extraordinaria para seguir honrando su memoria. 

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE LA CEREMONIA DE ENTREGA DE LA DISTINCIÓN

Momento de la entrega de la distinción. De izquierda a derecha, Pablo Atencia, presidente de la Agrupación de Cofradías; Victoriano Castellanos, hermano de Jesús Castellanos; monseñor Jesús Catalá, obispo de Diócesis Málaga/Melilla; y Antonio Coronado, delegado episcopal de Hermandades y Cofradías.
Marco acristalado que encuadra el anverso y reverso de la póstuma medalla de oro de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga entregada postumamente a Jesús Castellanos Guerrero.
Libro conteniendo el acta de concesión y los casi doscientos testimonios de adhesiones a la Medalla de Oro de la Agrupación de Cofradías en favor de Jesús Castellanos.
Momento de la lectura del acta de concesión de la medalla de oro de la institución de San Julián por parte de su secretario general, Salvador Pozo.
Ante la presencia de Joaquín Orell, jefe de protocolo de la Agrupación de Cofradías, el obispo Jesús Catalá bendice la distinción momentos antes de ser entregada.
De izda. a dcha., Antonio Jodar, miembro de la comisión para concesión de la distinción; Pablo Atencia, pte. de la Agrupación; Victoriano Castellanos, hermano de Jesús Castellanos; Enrique Sánchez, hermano mayor de la Cofradía de los Dolores del Puente; Joaquín González, hermano mayor de la Hermandad del Rescate; y Rafael Recio, integrante de la comisión de concesión de la medalla de oro.
Momento de la presentación del documental sobre Jesús Castellanos en el patio principal de San Julián por parte de José Carlos Garín, vice-pte. 1º de la Agrupación, y Mª Carmen Ledesma, hermana mayor de la cofradía del Amor y Caridad.
Aspecto del patio principal de San Julián con los asistentes a la proyección del documental sobre Jesús Castellanos, mientras Mª Carmen Ledesma, hermana mayor de la Cofradía del Amor y Caridad, interviene en su presentación.
Hermanos de la Cofradía de los Dolores del Puente posan para el recuerdo tras el homenaje póstumo recibido por quien fue fundador y alma de la corporación nazarena perchelera.

Visualización del documental conmemorativo aquí: https://youtu.be/gJku_2ncpTc