El delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Antonio Coronado, ofició la ceremonia religiosa profundizando en el valor de la resurrección como prueba de salvación ante la muerte.

Altar mayor/presbiterio de la Igleia de San Julián con el reverendo Antonio Coronado y presidente y vicepresidentes de la Agrupación de Cofradías.
Momento de la predicación del delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Antonio Coronado.

MÁLAGA, 1 DE MAYO DE 2017.- Dar gracias a Dios y a su Madre la Virgen por haber celebrado un año más la Semana Santa de Jesucristo no es otra cosa que recordar y renovar el valor de la resurrección como prueba divina de salvación eterna ante la muerte”. En estas textuales palabras se resume el mensaje fundamental que el reverendo Antonio Coronado, delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, disertó en la predicación oficiada el pasado viernes durante la misa de Acción de Agracias que celebró en la Iglesia de San Julián la Agrupación de Cofradías.

Con la presencia de numerosos miembros de la Junta de Gobierno de la decana entidad, ex-presidentes, ex-hermanos mayores, delegados y cofrades en general, el templo de San Julián acogió con gran solemnidad la celebración religiosa, la cual contó con la participación de una capilla musical dirigida por Antonio del Pino y el trompetista José A. Moreno. Al término de la misma, y como establecen las actuales ordenanzas agrupacionistas para los hermanos mayores que dejan de serlo durante el ejercicio que concluye, Pablo Atencia, presidente de la Agrupación, impuso el escudo de la institución a Antonio Jesús González, hermano mayor de la Congregación de la Buena Muerte hasta el pasado 18 de noviembre.

Nave de la Iglesia de San Julián con la presencia del público asistente a la celebración religiosa. Al fondo, la imagen de Jesús “El Rico”.
Momento de una de las interpretaciones ejecutadas por la capilla musical dirigida por Antonio del Pino y el trompetista José A. Moreno.
Aspecto de la Iglesia de San Julián desde su coro.
La celebración de la misa de Acción de Gracias concluyó con el canto de la Salve a la Virgen Reina de los Cielos.
Instante en el que el presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, le impone el escudo de la institución al ex-hermano mayor de la Congregación de la Buena Muerte, Antonio J. González.
Foto para el recuerdo donde delegado diocesano, miembros de la junta de gobierno de la Agrupación, ex-presidentes, ex-hermanos mayores, delegados, etc., testimonian la celebración efectuada en la Iglesia de San Julián con el Stmo. Cristo Resucitado