Cultura San Julián congrega a un público multitudinario en la conferencia de José Antonio Marina

La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga llenó este jueves la Sala Capitular de su sede para acoger una de las citas más notables del programa Cultura San Julián: la conferencia “¿Por qué soy cristiano?”, protagonizada por el filósofo José Antonio Marina y presentada en diálogo con el profesor y divulgador José Carlos Ruiz.

El aforo se completó minutos antes del inicio de la sesión, reflejo del interés suscitado por una conversación que abordó, con profundidad intelectual y tono cercano, la vigencia del cristianismo en el mundo contemporáneo.

La introducción al coloquio corrió a cargo del responsable del Área de Cultura de la Agrupación, Alejandro Cerezo, quien subrayó el compromiso de la institución con la promoción de espacios de reflexión de alto nivel académico, abiertos a la ciudad, y destacó que esta conferencia constituye la antesala de un gran proyecto cultural que será dado a conocer próximamente.

Desde el inicio, José Antonio Marina reivindicó su concepción de la filosofía como un servicio público, orientado a pensar los asuntos que más preocupan a la sociedad. En ese contexto situó la cuestión religiosa, que -según apunta en su teoría- vive simultáneamente un momento de auge y descrédito, convirtiéndose en un tema “explosivo” en nuestras sociedades.

El filósofo recuerda que las religiones, nacidas históricamente como experiencias de salvación, pueden también provocar graves desdichas cuando se absolutizan o se alían con el poder. Sin embargo, Marina defiende que el tránsito cultural que llevó a concebir a Dios no solo como poder, sino como suma bondad, supuso un paso decisivo en la humanización de nuestra especie y en la configuración ética de la cultura occidental.

Marina define el cristianismo como una “caudalosa corriente de experiencia” nacida de la figura histórica de Jesús de Nazaret, que a lo largo de los siglos ha ido engrosándose con innumerables experiencias personales. En ocasiones, explica, esa corriente ha cristalizado en estructuras sociales o políticas que, como embalses, han aumentado su poder pero han estancado su vitalidad. Sin embargo, también ha vivido constantes crisis de crecimiento y procesos de renovación impulsados por personas y movimientos que han tratado de ser fieles al manantial originario.

Frente a un cristianismo meramente dogmático, el pensador aboga por un cristianismo ético, experiencial y liberador. “Lo que para mí significa la religión -afirma- es el rechazo total a encerrarme en el mundo de lo fáctico y lo trivial”. Invita Marina a sustituir la resignación del “el mundo es así” por la conciencia de que “esta realidad es así” y, por tanto, puede transformarse. Si la actividad humana se orientara a lo bueno y lo bello, señaló, emergería lo que el Evangelio denomina el Reino de Dios.

Uno de los ejes centrales de ¿Por qué soy cristiano? es la llamada teoría de la doble verdad. Marina distingue entre verdades públicas y universales -verificables mediante la razón y fundamento de los derechos humanos- y verdades privadas, nacidas de experiencias personales no objetivamente comprobables.

El cristianismo, como las demás religiones, pertenecería al ámbito de esas verdades privadas. No por ello serían falsas, sino de difícil cognoscibilidad. La ética, explica, protege la libertad religiosa -pues el derecho a profesar una religión no es un precepto religioso sino ético-, pero al mismo tiempo limita las actuaciones religiosas cuando afectan a terceros. Así, una persona puede regirse en su vida privada por los preceptos de su fe, pero en el espacio común debe someter su comportamiento a los derechos universales.

Durante el diálogo, José Carlos Ruiz condujo la conversación hacia cuestiones vinculadas con la relación entre religión, ciencia y ética, así como al proceso intelectual que ha llevado al propio Marina a formular su respuesta personal a la pregunta que da título a su libro y a la conferencia.

La intervención recogió buena parte de las tesis desarrolladas en su obra Por qué soy cristiano, donde el autor ofrece un breve tratado sobre la genealogía de la religión, con especial atención al cristianismo como base cultural de Occidente y a la figura histórica de Cristo. El libro incluye además una biografía intelectual en la que Marina expone su proyecto creador, sustentado en una teoría de la inteligencia cuya culminación es la ética, plenamente coherente -según explica- con el mensaje de Jesús.

Con esta convocatoria, la Agrupación de Cofradías consolida Cultura San Julián como un espacio estable de pensamiento y diálogo en la ciudad, integrando fe, cultura y sociedad en una propuesta que seguirá creciendo en los próximos meses con nuevas iniciativas de gran alcance.

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