La imagen de Nuestra Madre y Señora de la Merced  procesionó hasta la madrugada por inéditas calles del barrio de la Victoria, siendo acompañada por una gran multitud de devotos y hermanos

Momento en que la Virgen de la Merced sale del interior del Santuario de la Victoria ante numeroso público.

MÁLAGA, 1 DE OCTUBRE DE 2018.- Nuestra Madre y Señora de la Merced, titular de la Hermandad de la Humildad, fue protagonista el pasado sábado 29 de septiembre de un rosario vespertino en conmemoración del 800 aniversario fundacional de la orden mercedaria. La corporación nazarena victoriana se congregó en torno a la Dolorosa, que procesionó sobre el trono de la Virgen de los Dolores, de la cofradía de Jesús Nazareno de Almogía.

La salida se produjo desde el interior de la basílica y real santuario de Santa María de la Victoria y el presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, fue el encargado de dirigir a toque de campana la maniobra con la que el trono se dispuso en la plazuela del Cristo del Amor. Allí, la hermandad del Viernes Santo y la de la Patrona recibieron las andas con sus respectivos guiones corporativos.

Junto a las 40 parejas de hermanos con velas que fueron rezando los misterios del rosario, la cofradía de Jesús Nazareno de Almogía participó en la procesión con una representación de su junta de gobierno y la escolanía Pueri Cantores, que antecediendo al trono interpretó diversas piezas de autores cristianos. Junto a ellos se encontraban los responsables de Humildad, cuya presidencia ostentó el hermano mayor de la hermandad victoriana, Fernando Galeote. A la llegada del cortejo a las casas hermandad de Monte Calvario y Amor/Caridad se realizaron sendas oraciones a la Virgen de la Merced.

Poco después de alcanzar la sede social de la hermandad del Rocío, el rezo del rosario finalizó y la Unión Musical Maestro Eloy García pasó a poner los sones musicales al cortejo. La corporación victoriana estrenó un banderín mercedario, un escapulario de orfebrería y la marcha Libertadora, realizada por el compositor malagueño Francisco Javier Criado.

Tras visitar el entorno de Lagunillas, la procesión se dirigió al Compás de la Victoria, donde recientemente se ha colocado un retablo cerámico de la Virgen de la Merced, obra del ceramista Daniel García Romero. Ya de madrugada, la Dolorosa volvió a su templo accediendo a la explanada del Santuario con los sones de la marcha Málaga a su Virgen de la Victoria.

El presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, y el hermano mayor de Humildad, Fernando Galeote, durante la salida de la Virgen de la Merced desde el interior del Santuario de Santa María de la Victoria. (Fotografía: Francisco Castañeda)
La escolanía Pueri Cantores de la hermandad de Jesús Nazareno de Almogía puso voz al rosario vespertino.
Cuerpo de acólitos escoltando e iluminando la bajada de la Virgen nada más salir del Santuario de Santa María de la Victoria (Foto de la Hermandad de la Humildad). 
La Virgen de la Merced, acompañada de numeroso público en la explanada del Santuario.
El cortejo de hermanos de Humildad antecedió al trono con el rezo del santo rosario.
Momento en que la hermandad del Monte Calvario realiza una petalada a la Virgen de la Merced.
Trono de la Virgen de los Dolores de Almogía, imagen de Ntra. Madre y Señora de la Merced y barrio de la Victoria combinaron imágenes únicas en una jornada conmemorativa histórica (Foto de la Hermandad de la Humildad). 
Ya de madrugada, la Dolorosa regresó por Lagunillas en clima de recogimiento y solemnidad.