La colecta, celebrada el pasado sábado por varios equipos de voluntarios, ha contado con la colaboración de la cadena malagueña de supermercados Maskom, siendo objetivo ayudar a las familias damnificadas por la crisis social del Covid-19 a través de Cáritas Parroquial de San Pablo y de otras entidades asistenciales

MÁLAGA, 8 DE JUNIO DE 2020.- El pasado sábado, 6 de junio, víspera de la festividad de la Virgen de la Trinidad, será recordado por la suspensión obligada de la procesión gloriosa de la imagen de la popular imagen trinitaria recorriendo las calles de su barrio, como consecuencia de la pandemia de Covid-19, pero también por la solidaridad de cientos de malagueños que han colaborado con la gran recogida de alimentos organizada por la cofradía para paliar las grandes necesidades de muchas familias que han visto agravada su situación ante la crisis económica derivada de la parálisis social y económica.

En la víspera de su festividad, la Trinidad con sus cofrades y devotos sí estaba en la calle, pero más bien en una procesión simbólica de la mano de la Bolsa de Caridad de la cofradía para animar a la entrega de productos no perecederos, siendo fruto de su imaginario “encierro de solidaridad” una colecta de 5.000 kilos de alimentos no perecederos.

Aceite, leche, zumos, pasta, arroz, legumbres, conservas y productos específicos de bebés… En total, cinco toneladas que se almacenan en la casa hermandad para su inmediata clasificación y entrega, según las necesidades, a Cáritas de la Parroquia de San Pablo, sede canónica de la corporación, y a otras asociaciones con las que colabora habitualmente la hermandad, para que puedan beneficiarse de estos artículos de primera necesidad las familias damnificadas por la crisis del coronavirus.

Un nutrido grupo de voluntarios de la cofradía se repartió finalmente el pasado sábado entre once supermercados de la cadena Maskom, empresa malagueña que ha colaborado de forma decisiva en esta nueva iniciativa caritativa protagonizada por la corporación. En solo cuatro horas, de 10.00 a 14.00 horas, y gracias a la presencia y entusiasmo de jóvenes cofrades en su mayoría, se logró animar a la participación de los clientes de los establecimientos, los cuales llegaron a contribuir extraordinariamente con su generosidad en esta humanitaria colecta.

La Cofradía del Cautivo quiere mostrar su público agradecimiento a Sergio Cuberos, presidente de supermercados Maskom, a los responsables de los distintos establecimientos de la cadena por su aportación, a los hermanos que han participado en esta gran recogida solidaria y a todas las personas que han realizado sus donaciones.

Más información sobre la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de La Trinidad Coronada AQUÍ: https://cautivotrinidad.com/