La cofradía del Martes Santo también dedica su ayuda social a colaborar con las entidades asistenciales de Cáritas y de las Hermanas Adoratrices

Voluntarios de la cofradía en las instalaciones del economato de la Fundación Corinto, antes del cierre temporal con motivo del Covid-19.

MÁLAGA, 9 DE MAYO DE 2020.- La labor social de la Hermandad de las Penas se centra en ayudar a personas y familias a fin de cubrir sus necesidades básicas. Una tarea que llevan a cabo a través de la Fundación Corinto (este año han atendido a casi 60 familias), de Cáritas, colaborando con instituciones de carácter asistencial, al igual que también apoyando proyectos como “VIVE” y “Camina”, de las Hermanas Adoratrices, las cuáles realizan un plan de inserción social de mujeres en grave riesgo de exclusión social a través de un programa de servicio de acogida y que cubre necesidades educativas y asistenciales. 

Ante la situación que nos ha tocado vivir en estos momentos, la hermandad de Pozos Dulces pretende volcarse en ese compromiso de ayuda en favor de los más necesitados con aportaciones extraordinarias a su bolsa de caridad, a fin de poder atender el aumento de demanda asistencial que ya comienzan a notar por las graves consecuencias que está desencadenando la pandemia del Covid-19. 

Además, los hermanos de las Penas también quieren seguir prestando su apoyo, tanto a las personas que se encuentren en situación de riesgo como a aquellas instituciones con esa vocación de auxilio y cooperación, cuya labor es tan necesaria y que ahora precisarán de una mayor contribución de todos para así intentar atender a ese alarmante incremento de requerimientos de personas y familias necesitadas.

Su objetivo, por tanto, es mantener y reforzar en la medida de lo posible esa labor de cooperación con los más necesitados. Para ello, están intentando reforzar sus canales de colaboración. 

P. D.: Las fotografías que ilustran esta información son de archivo y, por consiguiente, de antes de declararse el Estado de Alarma por el Covid-19.