Será la asamblea agrupacionista la que en próximas fechas ratifique el otorgamiento de su máxima distinción, de manera póstuma, a quién constituyó en 1921 el primer organismo cofrade de tal naturaleza que fue creado en España     

Sala capitular de la sede de la Agrupación de Cofradías durante la celebración de la Junta de Gobierno.

MALAGA, 4 DE MARZO DE 2021.- La Junta de Gobierno de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga ha aprobado esta tarde/noche por total unanimidad la memoria de concesión, a título póstumo, de la medalla de oro de la institución a Antonio Baena Gómez, primer presidente y cofundador del centenario organismo cofrade con sede en San Julián.

Dicha memoria ha sido redactada por la comisión al efecto, conforme  a lo acordado en la sesión celebrada el pasado 15 de diciembre, estando constituida la misma por José Carlos Garín, vice-pte. 1º; Salvador Pozo, secretario general; Arturo Fernández, fiscal; Antonio de la Morena, hermano mayor de la Congregación de Mena; y Laura Berrocal, hermana mayor de la Archicofradía de la Sangre.

ELABORADA Y ATRACTIVA MEMORIA

Un elaborado y atractivo documento de 18 páginas, con numerosas ilustraciones fotográficas, el cual ha contado en su materialización con la colaboración del archicofrade José María de las Peñas -estudioso de la vida de D. Antonio Baena-, da cuerpo a la memoria en cuestión, siendo presentada en la sesión agrupacionista por Laura Berrocal. En ella se plasma con todo detalle la vida y obra del histórico cofrade, de las cuales se significan las siguientes consideraciones textuales:

VIDA FAMILIAR Y PROFESIONAL

  • Don Antonio nació en Málaga, el 27 de abril de 1873, en la pequeña casa de calle Parras n.º 8, corazón del barrio del Molinillo y en el seno de una familia modesta. Su padre, Andrés Baena Ribera, natural de Casabermeja y de profesión cabo de Serenos; y su madre, Manuela Gómez Cívico, de familia veleña y costurera de oficio. Del matrimonio nacieron cinco hijos, siendo él el primero de ellos.
  • Con 11 años, se integra como aprendiz en un taller de marmolistas, labrando el mármol y la piedra.
  • A los 13 años, desea ampliar sus conocimientos y pasa a depender de un buen maestro de obras, llamado D. José Hidalgo Espíldora. Éste observa el talento natural del joven y lo ingresa en su equipo de albañiles.
  • Trabajador incansable, fue ascendiendo en su oficio de albañil hasta llegar a maestro y contratista. A partir de 1903, empieza una nueva etapa de su vida, relacionándose con arquitectos, industriales y grandes comerciantes como Félix Sáenz Calvo, quien le encargará su primera obra importante en el centro de la ciudad.
  • Con 26 años de edad, conoce a una joven llamada Ana María Ruiz Luque, con la que contrae matrimonio el 25 de diciembre de 1899 en la iglesia parroquial de San Felipe Neri, instalando su primera vivienda en la calle Pozo del Rey, al lado de la Plaza de la Merced.
  • El matrimonio Baena-Ruiz no tuvo descendencia, pero sí vivió con ellos su sobrina Manolita, hija de su hermana María. A esta niña siempre la tuvieron considerada como su hija.
D. Antonio Baena con su esposa Dª Ana María Ruiz, junto a su sobrina/hija Manolita Baena. 

VIDA COFRADE

  • Antonio Baena inicia su andadura cofrade como hermano del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas y Ntra. Sra. de la Soledad. Su entusiasmo y generosidad económica lo encumbran pronto a los más altos puestos de responsabilidad. Entre 1918 y 1920, es nombrado mayordomo del trono de la Virgen. Cuando en 1919 se realiza un nuevo manto para la Soledad, Baena lo sufraga íntegramente.
  • Pero también, su corazón está repartido con la Archicofradía de su barrio, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Sangre (Cristo de La Sangre).
  • En el mes de agosto de 1920, sale elegido como Hermano Mayor de la Sangre Antonio Baena Gómez, que ejerció dicho cargo durante 16 años, hasta su muerte en 1936.
  • A partir de entonces, empieza la gran escalada de la Archicofradía de la Sangre. Baena, con gran empeño, quiere que además de abolengo e historia, la cofradía sea una de las más suntuosas en los desfiles procesionales.
D. Antonio Baena en una salida procesional de los años veinte del pasado siglo, junto al trono de María Stma. de Consolación y Lágrimas (Archicofradía de La Sangre).

VIDA AGRUPACIONISTA

  • El proyecto de la Agrupación de Cofradías de Antonio Baena no era otro que el de unir esfuerzos, buscar fuentes comunes de ingresos y compartir gastos y beneficios. En resumen, reunir a las hermandades de pasión malagueñas en una misma entidad que organice y financie la Semana Santa de la capital.
  • Convocados por Baena, el 21 de enero de 1921, se reúnen en la sacristía de la desaparecida iglesia de la Merced, los Hermanos Mayores y otros representantes de las catorce cofradías que realizaban el culto externo. A continuación, se procedió al nombramiento de la primera Junta de Gobierno. Por unanimidad, fue designado como Presidente, Antonio Baena Gómez.
  • Antonio Baena Gómez contaba con cuarenta y seis años cuando inició su gestión al frente de la Agrupación de Cofradías, de la cual fue fundador y primer Presidente, favoreciendo así la creación de una nueva Semana Santa en Málaga, más suntuosa y espectacular, dejando a un lado la espontaneidad y la modestia que presentaban las procesiones en los años anteriores a su fundación.
  • Llevó a la Agrupación a su punto más alto desde su fundación, de unos ingresos fijos, de una legalidad civil y eclesiástica, de un reglamento, de un orden e itinerario, instalaciones de tribunas y sillas, así como, incentivar la incorporación de nuevas cofradías y como hito relevante de la centenaria historia de la Agrupación de Cofradías, nombró como Titular de la Entidad al Stmo. Cristo Resucitado.
  • Llevó el nombre de Málaga y su Semana Mayor a los puntos más lejanos del mundo, gracias a la labor propagandística que inició la Agrupación, lo que favoreció que en pocos años las Cofradías y Hermandades de la ciudad se revistieran de esplendor y fama.
  • En 1935, dimitió de su cargo como Presidente de la Agrupación de Cofradías, dedicándose a la administración de sus fincas y a la labor benéfica que siempre llevó a cabo.
A la izquierda, D. Antonio Baena, sentado junto con el periodista de la Unión Mercantil y fundador de la revista La Saeta, D. Francisco Morales, en la sede de la Agrupación de Cofradías (años veinte del pasado siglo).

TRÁGICO FIN DE SU VIDA

  • El 22 de agosto de 1936, con motivo de la Guerra Civil Española fue fusilado en las tapias del cementerio de San Rafael, siendo enterrado en una fosa común. En 1941, sus restos, fácilmente identificados, fueron trasladados a la cripta del Cristo de la Victoria en la Santa Iglesia Catedral de Málaga, donde reposan en unión de mil cien personas más. De esta manera tan triste acabó su vida Antonio Baena Gómez, el eterno trabajador, constructor de sí mismo y amante de Málaga, su Semana Santa y las obras sociales.

NOMBRAMIENTOS, HONORES Y DISTINCIONES DESDE 1920 A 1934

  • Hermano mayor de la Archicofradía de la Sangre.
  • Presidente fundador de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.
  • Presidente del Patronato del Asilo de los Ángeles de Málaga.
  • Socio fundador y presidente del Consejo de Administración del Periódico «La Unión Mercantil».
  • Presidente Perpetuo de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.
  • Dos veces concejal del Ayuntamiento de Málaga.
  • En 1931, el Ayuntamiento de Málaga da el nombre de Alameda de Antonio Baena Gómez a la antigua y actual de Capuchinos.
  • Vicepresidente de la Asociación Malagueña de Asistencia Ciudadana y Extinción de la Mendicidad.
  • Hijo predilecto de Málaga.
  • Caballero de la Gran Cruz de Isabel La Católica.
  • Excelentísimo Señor.
  • Cruz de Beneficencia de 1ª Clase.
  • Medalla de Oro de la Cruz Roja Española.
  • Placa de Honor y Mérito de la Cruz Roja Española.
  • Medalla del Trabajo.

TODO PENDIENTE DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA AGRUPACIÓN

Según se establece en el artículo 99 de los vigentes estatutos de la Agrupación de Cofradías, una vez cumplimentada la aprobación en cuestión por la Junta de Gobierno, en próximas fechas dicho acuerdo será trasladado a la Asamblea General agrupacionista para su definitiva confirmación, la cual recabará la preceptiva autorización eclesiástica.