Ars Málaga/Palacio Episcopal acoge una extraordinaria exposición con 80 obras del insigne imaginero sanroqueño en una iniciativa que conmemora el centenario de su nacimiento

MÁLAGA, 6 DE DICIEMBRE DE 2016.- Polifacético, vanguardista, sensible, luchador ante una vida desgarrada… El artista Luis Ortega Bru acumuló, en sus 66 años de vida, una amplia lista de adjetivos con los que definir su figura y también su producción. Lejos de ser un autor encasillado en el arte sacro, descubrir a este “hombre del Renacimiento” del siglo XX es posible gracias a la labor que la archicofradía de Pasión, junto a Ars Málaga y con la colaboración de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, ha realizado en la exposición que se manteniene en el Palacio Episcopal hasta el 28 de enero del próximo año.

“Ortega Bru. Vanguardia, mística, rebeldía, sueños” recoge 80 obras del artista sanroqueño tras un laborioso proceso de selección, catalogación y exposición que lleva intrínseco el sello de la hermandad de Pasión. Las salas del Palacio Episcopal se articulan en cuatro grandes espacios que acogen una muestra donde conocer a un autor redescubierto en el centenario de su nacimiento. La colaboración de particulares, hermandades de Andalucía y la familia Ortega León permite contemplar una colección brillante y minuciosa.

Antonio Sánchez, hermano mayor de Pasión, y Jesús Catalá, obispo de Málaga, contemplan diversos bustos del imaginero de San Roque durante la jornada inaugural.

La primera sala reúne algunas de las obras con las que conocer a Ortega Bru en todas sus facetas. Desde un autorretrato onírico hasta los modelos de las puertas de la sede del Opus Dei en El Vaticano, la dura vida del artista -sus padres fueron fusilados y él estuvo preso durante tres años tras la Guerra Civil- se enfrenta de lleno con el espectador que contempla piezas inéditas. El segundo y tercer espacio se articula en dos ejes, pintura e imaginería, que avanzan desde las tendencias cubistas, futuristas o surrealistas del siglo XX a los elementos de fe y espiritualidad que, como explicó el historiador del arte Javier González en la inauguración, “servían como bálsamo para Bru”. Entre ellos, los bustos de Jesús del Soberano Poder de la hermandad de San Gonzalo de Sevilla a los santos varones del Descendimiento de Málaga destacaron para los asistentes.

La cuarta sala, denominada El alma de la madera, comienza con una de las piezas más destacadas. Jesús Nazareno de la Pasión, titular de la corporación malagueña del Lunes Santo, preside en solitario una sala donde la luz permite ver los rasgos y expresiones de la talla. El silencio invita a la reflexión y la cercanía, al igual que el resto de imágenes del espacio final donde se presenta su producción procesional. Tallas de Huelva, La Puebla de los Infantes, Puerto de Santa María o las sevillanas hermandades de La Macarena y Santa Marta cierran el círculo de un artista completo.

Autoridades civiles y religiosas, miembros de la archicofradía de Pasión y de la Agrupación de Cofradías posan el día inaugural ante la muestra pictórica de Luis Ortega Bru.

Durante la presentación de la exposición, realizada el pasado viernes, el hermano mayor de la archicofradía de Pasión, Antonio Sánchez, agradeció la colaboración de cuantas personas y colectivos han cedido sus obras de arte y su tiempo para hacerlo posible, así como “al padre de la obra a la que tantos hermanos de nuestra corporación profesan su devoción”. Al acto asistió también la hija del artista, Débora Ortega León, expresó su deseo para que “esta exposición sea el principio de un fin: valorar y difundir las obras de un amante de la libertad y la justicia que, ante el odio que sufrió, reflejaba el amor en sus obras, duras y a la vez dulces”.

La exposición podrá visitarse hasta el próximo 27 de enero, de martes a domingo, entre las 11:00 y las 20:00. El precio de la entrada general es de cuatro euros.