Francisco Fernández Verni, decano de los ex-presidentes de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, comparte su sentir sobre esta Navidad y el nuevo año 2021

MÁLAGA, 2 DE ENERO DE 2021.

Quiero en primer lugar felicitar a la Agrupación de Cofradías por esta iniciativa y agradecerle la oportunidad que me da de dirigirme al mundo cofrade malagueño para felicitarle la Navidad y el año nuevo.

Hace unos días hemos celebrado la Natividad del Señor de este singular año 2020 que —quizás con el lema de nuestra Agrupación “Una Navidad más que nunca”— nos ha transmitido un auténtico sentido de lo que representa el nacimiento de Cristo.

Hoy es ya 2 de enero y, en este recién estrenado año, todos nos preguntamos de qué manera va a cambiar nuestras vidas y, aunque nos pueda parecer que el coronavirus no se ha ido con las campanadas de Nochevieja, no podemos perder la esperanza de que el 2021  sea mejor que el 2020 que miramos ya por el retrovisor.

Pero para que así sea tenemos que poner nuestro granito de arena y no olvidar que las cofradías somos una parte importante de la sociedad malagueña y, por tanto, parte de la solución a la crisis que padecemos.

Démosle, pues, la bienvenida al 2021 y pidámosle que podamos celebrar nuestro Centenario como nos gusta a los cofrades celebrar los eventos relevantes.

La frase “año nuevo, vida nueva” ha de calar este año más allá de la superficie de nuestros atavíos, moviéndonos a profundizar en la vida de oración y de caridad que tanto nos pide aquel a quien cada Semana Santa veneramos.

Como antiguo cofrade, con la perspectiva que me dan los años, puedo aseguraros que de esta crisis saldremos con nuevos bríos, nuevas ilusiones y esperanzas, porque veo la savia nueva que hay en la Semana Santa malagueña.

Puedo deciros —con la experiencia de haber participado en más de la mitad de este Centenario que vamos a celebrar— que las cofradías hemos sabido superar las crisis anteriores (la de los años sesenta, la de la transición política, la de los hombres de trono) y  en todos los casos ha sido gracias al empuje de la juventud; de esta juventud cofrade que  ha sabido meter el hombro y ahora, igual que antes, estoy seguro que lo volverá a hacer.

Con esa seguridad os animo a todos porque se de vuestro tesón, de vuestro compromiso, de vuestra entrega generosa.

En este 2021 que ahora iniciamos nos queda un largo, pero esperanzador y fructífero camino que recorrer, pues vamos a contar con el refuerzo obtenido de nuestras defensas espirituales que nos ha proporcionado la celebración de “Una Navidad más que nunca” y que vamos a saber materializar volcándonos en el amor como fortaleza de la fe y la  caridad.

No quiero terminar sin tener un especial recuerdo para todas las familias cofrades que han sufrido, a causa de la pandemia, la pérdida de un ser querido, y de los que ahora sufren los problemas económicos derivados de la crisis que afecta a nuestra sociedad. Nuestras oraciones y nuestra solidaridad para todos ellos.

¡Que Dios a través de su Madre nos proteja y ayude!

¡Feliz año nuevo!