• Alfonso Crespo: “D. Manuel fue un adelantado al Concilio Vaticano II, por tanto, incomprendido por el catolicismo más rancio”

  • Obra biográfica de Andrés Camino, forma parte de la colección “Jesús Castellanos”, siendo editada por la revista “La Saeta”

Integrantes de la mesa presidencial del acto de presentación. De izquierda a derecha, Elías de Mateos, vice-pte. de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo; Andrés Camino, autor de la publicación; Alfonso Crespo, presentador de la obra; y José Carlos Garín, vice-pte. 1º de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga. (Foto: Santiago Guerrero-Srtrachan)

MÁLAGA, 15 DE MAYO DE 2022.- La sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés dio acogida el pasado viernes por la tarde, 13 de mayo, al acto de  presentación del libro “La soledad de Manuel González. Una aproximación diferente al hombre, obispo y santo”, la cual estuvo a cargo del reverendo Alfonso Crespo, párroco de la Iglesia de San Pedro y capellán del Centro de Acogida de Menores “Ciudad de los Niños”.

La flamante obra forma parte de la colección “Jesús Castellanos”, editada por la revista “La Saeta”, siendo su autor Andrés Camino, director de la centenaria publicación órgano oficial de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.

Portada del libro.

NOTABLE PRESENCIA DE PÚBLICO

Alrededor de cien personas asistieron a la convocatoria, entre las cuales se encontraban Antonio Aguilera, deán de la Catedral; José Carlos Garín, vice-pte. 1º de la Agrupación de Cofradías; los presidentes eméritos agrupacionistas, Clemente Solo de Zaldívar y Rafael Recio; el ex-hermano mayor de los Gitanos y medalla de oro de la Agrupación, José Losada; Manuel Corcelles, hermano mayor de la Expiración; la archivera de la Agrupación, Trinidad García-Herrera; el vice-pte. de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, Elías de Mateos; los redactores y fotógrafos de la revista “La Saeta” Alberto Palomo, Stella Gómez, Susana Rodríguez de Tembleque, Santiago Guerrero-Strachan, Francisco Carneros, Alejandro Valle, Francisco Jodar y José Alarcón; así como el director de El Corte Inglés, Enrique Guevara y Esteban Bueno, gerente de Urania y Anuncios Diana.

Rvdo. Alfonso Crespo, presentador de la publicación. (Foto: Santiago Guerrero-Srtrachan)

UN TRABAJO RIGUROSO

En la presentación del libro, Alfonso Crespo hizo una detalla descripción de la figura de D. Manuel González, expresando que “su biografía es una parábola de las circunstancias que vivió: son momentos difíciles, de cambio de época, de régimen, de mentalidad… y en estos momentos, los adelantados a su tiempo por reflexión y agudeza siempre son incomprendidos por los que se quedan atrás, paralizados por la costumbre y por los que quieren ir más rápido, montados en su pasión. D. Manuel fue un adelantado al Concilio Vaticano II, por tanto, incomprendido por el catolicismo más rancio; se manifestaba como un obispo atípico, al estar en contacto con el pueblo, pasear por las playas y hablar con los pescadores, catequizar sin delegaciones a los niños: fue un pedagogo adelantado como su amigo el P. Manjón. Se convirtió -abundó Crespo- en un personaje ciertamente incómodo, criticado por los intereses de muchos, dentro del mismo estamento clerical, y rechazado por parte de las mismas clases populares, adoctrinadas por una siembra anticlerical bien programada”.

En cuanto a la obra, el párroco de San Pedro alabó la árdua labor de investigación realizada por Andrés Camino, destacando que “para acercarse a la figura de D. Manuel, adentrándose en documentación hasta ahora inédita, mediante un trabajo riguroso, no ha suplantado la persona del biografiado, sino que la ha desentrañado y conocido mejor a través de documentos que nos han revelado algunas sombras”.

Andrés Camino, autor de la publicación. (Foto: Santiago Guerrero-Srtrachan)

UNA SOLEDAD INMENSA, LLENA DE DOLOR Y SUFRIMIENTO

Por su parte, Andrés Camino igualmente hizo uso de la palabra para agradecer a cuantas instancias y personas habían colaborado en la realidad de la publicación y también para significar reflexiones sobre la difícil situación que hubo de vivir D. Manuel González una vez nombrado obispo de Málaga: “Desde el abandono de la Diócesis malacitana -hoy, precisamente, se cumplen 91 años-, a causa del incendio intencionado del Palacio Episcopal el 12 de mayo de 1931, la vida del obispo Manuel González no sería ya la misma. Fue errante, como la del pueblo elegido de Israel. De un lado para otro, y consciente de que sus feligreses no hacían el más mínimo intento ni esfuerzo para que regresara al lugar en el que debía permanecer. Tampoco las autoridades civiles -matizó Camino- hicieron nada al respecto. Su soledad debió ser, por tanto, inmensa, llena de dolor y sufrimiento. Poco a poco vería cómo se le escapaba -permítaseme la metáfora- el agua que contenía en las palmas de sus manos hasta quedarse sin una sola gota”.

El acto de presentación, que fue conducido por Antonio Llobet, miembro del equipo de Protocolo de la Agrupación de Cofradías, concluyó con la entrega de unos detalles recordatorios del mismo.