El siete de septiembre de 1993, Don Jesús Saborido Sánchez, entonces Presidente de la Agrupación de Cofradías ofreció a la Patrona de Málaga, la medalla de oro de la Agrupación de Cofradías, 50 años después de su coronación.

En el discurso de ofrecimiento a la Stma. Virgen, Jesús Saborido resaltó “tan deseada y esperada cita”, recordando que por encima de todo, los cofrades son “cristianos que luchan por enseñar a todos, de forma plástica y barroca, la fe y el mensaje que su Hijo nos dejó” cerrando el discurso con un “¡Dios te salve, Malagueña Nazarena!”.

Era por aquel entonces Hermano Mayor de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria, José Atencia, quien tomando la palabra recordó “que el atardecer de un viernes malagueño, el 21 de enero de 1921, un grupo de personas reunidas en la desaparecida Iglesia de la Merced se reunió para poner las primeras piedras y palabras de la que sería la Agrupación de Cofradías de Málaga” y en aquella ocasión “su primera invocación fue a Santa María de la Victoria bajo cuya protección se acogen”. José Atencia recordará como desde ese momento tanto la Agrupación de Cofradías como la Real Hermandad de Santa María de la Victoria “han caminado juntas bajo la protección de la misma Madre”.

Hoy, 26 años después de aquel ofrecimiento, la Agrupación de Cofradías, en la festividad de la Patrona de Málaga, Sta. María de la Victoria, recuerda con cariño y devoción esta fecha que viviremos en los próximos días de septiembre.